En los últimos años se ha notado una curva creciente de problemas con los bancos y más concretamente con los préstamos hipotecarios; son temas densos y complicados de entender para un ciudadano de a pie, y mucho más de solucionar sin contar con la ayuda de un buen abogado especializado y con experiencia en la materia.
Hablamos por ejemplo de las famosas Cláusulas Suelo, que a día de hoy siguen perjudicando gravemente al hipotecado, en beneficio exclusivo del banco, resultando que los Tribunales, desde los de Primera Instancia hasta el Tribunal Supremo, han rechazado –y ordenado su eliminación definitiva de la hipoteca- una y otra vez, como consecuencia de su carácter abusivo y la falta de transparencia de los bancos a la hora de informar a su cliente.
Son muchos los hipotecados que se han beneficiado de sentencias judiciales que anulan y eliminan estas cláusulas de sus hipotecas, viendo como sus cuotas mensuales bajan sustancialmente su importe.
Si vamos un poco más allá, encontramos las tristemente famosas cuotas participativas, participaciones preferentes, swaps…; productos bancarios altamente complejos que han perjudicado a multitud de familias que, confiando en su banco de toda la vida, han perdido sus ahorros.