El proceso de transformación de un terreno en una zona urbana comienza con el planeamiento urbanístico: los Planes Generales de Ordenación afectan a todo el municipio, Planes Parciales, de Reforma Interior o Estudios de Detalle diseñan zonas determinadas de una ciudad.
Los Programas de Actuación urbanísticos suponen el inicio de las obras que transforman los terrenos en ciudad. Y las Reparcelaciones adjudican al Ayuntamiento calles, parcelas para edificios públicos y zonas verdes; y a los particulares afectados adjudican las parcelas para construir.
En España todo este proceso es pagado por los propietarios del suelo, sean empresarios o particulares, a uno o varios empresarios (que no necesitan ser propietarios) o grandes propietarios que deciden transformar un terreno en ciudad.
Los procesos de planeamiento urbanístico y gestión de suelo son cada día más complicados y suponen un esfuerzo económico muy importante para los afectados, por lo que es necesario asesoramiento especializado en Urbanismo.